Anoche... Qué larga noche fue.
Sí, ya lo sé debo explicaros aquello pero primero deja que termine con esto, ya he dicho la primera frase...
Anoche no tuve nada que hacer, nada. Encontré a una cría que estaba enferma y tuve que acompañarla al médico, entonces ahí me acordé de ella, de... La chica perfecta.
Recuerdo lo mala que se ponía siempre, solo me quería para ella si me iba con otro u otra se enfadaba un montón. Fue la persona más celosa que conocí en toda mi vida y conoceré y eso que he vivido tiempo... Y lo que me queda; por si os habíais olvidado soy inmortal solo muerto si alguien me mata y tengo tan mala suerte que eso nunca pasa, en serio.
Bueno, recondé un momento en el que íbamos los dos juntos por la calle;
-Bajo la luz de la noche...
-Bajo la luz de la oscura noche, los dos vemos, nos vemos. Pero es más divertido cerrar los ojos y sentir ¿no crees?
-Puede... ¿Por qué? Quieres... ¿sentirme?
-Lo deseo.
Pero en ese instante un ruido extraño se escuchó a lo lejos, y mi curiosidad me mató, tenía que ir a ver qué era, pero ella no quería no por miedo ni nada de eso... Ella no era una cobarde, era la chica más valiente que conoceré en mi vida. Pero estabamos en casa, ella en bragas y con mi camisa, tan sexy... Pidiéndome guerra, pero yo quería ir a ver qué era aquello que se escuchó y lo que hice fue besarla he irme a explorar.
Cuando llegue de la cacería, había sacado todas sus cosas del apartamento y me esperaba vestida (aún así estaba sexy) y me dio una paliza, sí, una paliza por no quedarme ni a ver sus celos. Ese día se fue de casa la única mujer que me comprendía y todo por los celos, el egoísmo de quererme solo para ella.
Aún recuerdo cómo era; pelo oscuro, ojos negros y su piel blanca, sus curvas... sus senos... Ella es; La mujer perfecta. ¿Sabéis por qué? Porque sus pros y sus contras se juntan con sus defectos y la hacen ser perfecta y yo la quiero y la amo así, tal cual es. Pero ese día, ese horrible día que este me ha recordado, fue el día que la perdí y jamás de los jamases me lo perdonaré.
Ahora vivo cada día y evito que me maten por el simple hecho de encontrarla y traerla de vuelta, de vuelta a casa, a nuestra casa, nuestro hogar como ella lo llamó una vez.
No os olvidéis ella es: La chica perfecta.
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